domingo, 16 de marzo de 2008

Reset


A cuántos no nos gustaría parar, pausar nuestra carrera por la vida, esa sin sentido, en las que todos avanzan sin nadie llegar a la meta. Algunos claro, se adelantan, o avanzan por cumbres mirando a el resto desde las alturas, con egos inflados y sentido de supremacía. Los otros, en tanto, seguimos intentando correr en dicha carrera, encontrar una idea de camino, y formar dede ese lugar, lo que llamaremos "mi vida".

Tener un control remoto y poder presionar pause sería la primera opción que elegiría. Presionarlo para estancar y congelar lo que he vivido. Y creo, que todos los seres humanos, con o sin la necesidad, se verían tentados a presionar el botón, dejar de ser protagonista y convertirse en espectador de sus vivencias. Esa oportunidad es solo para darse de cuenta, sentir, pensar y analizar cada cosa que hemos vivido, y más allá de eso, cada cosa que hemos decidido vivir.

Particularmente esta semana, por distintas razones, he sido más conciente de todo aquello que he decidido vivir y que no me di la oportunidad de analizar o razonar previo, durante y posterior a la conducta, pues todo es perfectamente enmascarable en mecanismos de defensas baratos y hasta ridículos, pero que a mi, me sirven.

Luego del pause, presionaría el reset... si... o mejor, me formatearía... si, y eso no quiere decir que me arrepienta de mi vida, que no me guste o que me deteste... solo que en algunos pasares, algunas conductas, algunas situaciones, sería mejor revivirlas, con un poco más de conciencia y análisis. Quizás sería un perfecto caballero, o una mierda de vago... pero con la conciencia de haber vivido antes, de saber lo que duelen las caidas, y por sobre todo, con el respaldo de los archivos más importantes de mi vida.