Las horas han pasado... las horas más largas que recuerde haber vivido. Las más intensas y de mayor tristeza. Las horas de un día que comenzó con un llamado que nadie quisiese recibir, pero que significa el punto cúlmine y el inicio de dos procesos.
El primero, con génesis en mi vida hace un año y medio... Nunca pude explicarme en estos 18 meses si lo que nos preparó el destino, o más bien dicho, Dios, con la enfermedad de uno de sus hijos, era la excusa o el motivo de estar ahí, de conocernos, de querernos y amarnos por sobre todas las cosas.
No pude explicarmelo hasta que hoy, Tía Linet, pasadas las primeras horas de lucha entre la negación y la aceptación de la realidad, te abrazé con fuerzas, con todas mis fuerzas para demostrarte todo mi apoyo y cariño. Apoyo de ayer, de hoy, y por sobre todo, del mañana. Sentí tu abrazo, tu cariño, y me diste la respuesta que busqué por tanto tiempo. Lo que nos dejó Mario, nuestro tío Mario, es un milagro, un milagro de amor tan infinito... y la comprensión de ese amor no ha sido fácil, pues en las miles de expresiones de éste, hay algunas que cuesta comprender hasta llegado momentos como éste.
Ese milagro del que les hablo, es el de la unión, de la convección o cruce de las vidas, de las almas, de nosotros como seres humanos. Tal cual somos, tal cual fuimos y tal cual seremos... ese milagro lleno de momentos, dulces y amargos, pero más que todos, vitales... llenos, intensos e inmensos.
El conocerlos ha sido un regalo sin precio, una oportunidad para mí de crecer como persona, como joven y como psicólogo... ha sido el espacio del encuentro entre diferentes familias, motivadas por el principal recurso del que carece la humanidad... el amor.
Gracias a eso que un día hizo "click" en mí, entré a tu hogar, en el pleno proceso y desarrollo de la enfermedad de Mario... entré con temor, sintiendome lejano, distante, pero motivado inexplicablemente por una fuerza divina que me hizo seguir junto a uds. hasta hoy.
Han pasado tantas cosas en tan poco tiempo, ha crecido el amor en tan poco tiempo... que ya no somos tan solo amigos, sino, familia. Tú, el tío y tus cuatro retoños... con los que poco a poco he desarrollado una relación basada en la confianza y comprensión, son parte de mi familia.
Ahora, que han pasado las horas y puedo procesar todo lo vivido, da vueltas en mí todo lo sucedido... las horas que pasamos anoche junto a tí y el tío, y la llamada de esta mañana. No sabes lo difícil que ha sido y la responsabilidad que sentí al comunicarle a Javier y Felipe que su padre ya había partido... Sin duda, las palabras más frías que podría haber dicho, pero con la mayor calidez nunca antes sentida.
Mi respuesta a aquello es que creo que, con todo lo que ha pasado en nuestras vidas desde que nos conocemos, era el minuto de enfrentar junto a tus hijos mayores una nueva etapa, transmitiendo lo que ya les había dicho... desde ayer y hasta el fin de mi paso por esta tierra, mi apoyo y permanencia será incondicional... dispuesto siempre no a aconsejar o decir las palabras adecuadas, sino, a estar, a amar y entregar desde mi silencio hasta mis conocimientos para el camino nuevo que deben recorrer.
Javi: hoy he recordado las palabras que una vez utilizaste para definirte. "frío"... ¿y sabes que? A veces esas palabras o características son defensas que utilizamos para enfrentar a otros.... Hoy he visto a la persona más cálida y expresiva que nunca imaginé. Por la mañana te dije... no es necesario que seas fuerte... no lo es ahora... pues en estos momentos cuentan con amigos y familia para apoyarte a tí y tu familia... fuerte tendrás que ser el resto de tu vida. Cada día un poco más fuerte que antes, pero la fuerza está lejos de compararle con la sensibilidad, con expresar lo que sientes, con el apoyo que has demostrado a tu madre y hermanos... con la sinceridad de un abrazo y de una lágrima, que te hacen más hombre, que te entrega firmeza y entereza, que no serán estables, y para cuando flaqueen, sabrás que podrás compartir en un desahogo junto a mi.
Pipe: No me ha quedado otra alternativa que aceptarte como el ahijado de mi mami... y pese a esa competencia y lucha ficticia, sabemos ambos que contamos mutuamente con el apoyo. Me sorprende tu entereza, tu tranquilidad y firmeza, pero me inquieta que la negación o sensación de que todo es irreal propicien un golpe más duro. Confío en que Dios ha elegido para tí las herramientas adecuadas para aceptar la partida de tu padre, y por consiguiente, el asumir poco a poco nuevas responsabilidades. A lo mejor hoy no has sentido el golpe, pero si aquello llegase a ocurrir el día de mañana, no solo encontrarás a tu madrina, sino, a tu hermanastrodrino mayor... para confesar tus miedos, tus alegrias y sobre todo, cada paso que des.
Naty: Te has caracterizado por manejarlo y saberlo todo... como tu padre. Y siento que hoy eres la que más siente y vive tal cual sus emociones, tu penita, tu dolor. Que nadie te reprima, porque lejos lo mejor es poder expresar todo aquello que sentimos, pues nos liberamos, nos desahogamos permitiendonos seguir avanzando. Como ya te dije antes, todo esto ha hecho que pases imperceptiblemente de la infancia a la adolescencia con responsabilidades de una mujer adulta. Y lo has hecho bien, pero que no se te olvide que por sobre todo, eres quien eres. Permitete a tí misma seguir siendo niña, seguir jugando, seguir llorando... permitete crecer lentamente.
Shofi: Cada vez que te veo y miro tus ojos encuentro el verdadero sentido de la vida, de la inocencias y de la pureza... esa que todos vamos perdiendo conforme pasan los días. Tu papito que te decía hermosa ya no está fisicamente, pero claramente en tí ya algo dejo... y siempre estará en tu vida, aunque quizá cuando más grande no lo recuerdes... tu vida se ha formado en estos tus dos primeros años en esta tierra gracias a él. Y su legado ya ha quedado inscrito en tu madre y hermanos, quienes guiarán tu camino para convertirte en la mujer que tu padre hubiese querido.
Tía Linet: No se si lo que sientes ahora lo puedas explicar. me imagino que es una mexcla de dolor, tristeza, alivio y angustia... angustia por lo que ahora deberás enfrentar. Sin duda, un camino difícil... triste en un comienzo... pero con la confianza de que Dios ha elegido esto que ha sucedido para enseñarnos a vivir nuevamente. Vivir junto a tus hijos una nueva forma de hacer familia, en la que muchas veces sentirás que estás equivocada o que estás desbordada. Sólo puedo decirte que no solo cuentas con tus amigos más mayores, sino, con tu psicólogo... tu callito.
Tio Mario: Ahora que haz iniciado el camino hacia la vida eterna... ahora que gritas el Gloria de Yabé junto a Dios, solo me resta desearte que encuentres la paz, la conformidad y que sepas comunicarle tu amor a los tuyos día a día, para que puedan elegir el camino más correcto, ese que lleva a la felicidad... Tío Mario, muchas gracias por este milagro de amor tan infinito...
El primero, con génesis en mi vida hace un año y medio... Nunca pude explicarme en estos 18 meses si lo que nos preparó el destino, o más bien dicho, Dios, con la enfermedad de uno de sus hijos, era la excusa o el motivo de estar ahí, de conocernos, de querernos y amarnos por sobre todas las cosas.
No pude explicarmelo hasta que hoy, Tía Linet, pasadas las primeras horas de lucha entre la negación y la aceptación de la realidad, te abrazé con fuerzas, con todas mis fuerzas para demostrarte todo mi apoyo y cariño. Apoyo de ayer, de hoy, y por sobre todo, del mañana. Sentí tu abrazo, tu cariño, y me diste la respuesta que busqué por tanto tiempo. Lo que nos dejó Mario, nuestro tío Mario, es un milagro, un milagro de amor tan infinito... y la comprensión de ese amor no ha sido fácil, pues en las miles de expresiones de éste, hay algunas que cuesta comprender hasta llegado momentos como éste.
Ese milagro del que les hablo, es el de la unión, de la convección o cruce de las vidas, de las almas, de nosotros como seres humanos. Tal cual somos, tal cual fuimos y tal cual seremos... ese milagro lleno de momentos, dulces y amargos, pero más que todos, vitales... llenos, intensos e inmensos.
El conocerlos ha sido un regalo sin precio, una oportunidad para mí de crecer como persona, como joven y como psicólogo... ha sido el espacio del encuentro entre diferentes familias, motivadas por el principal recurso del que carece la humanidad... el amor.
Gracias a eso que un día hizo "click" en mí, entré a tu hogar, en el pleno proceso y desarrollo de la enfermedad de Mario... entré con temor, sintiendome lejano, distante, pero motivado inexplicablemente por una fuerza divina que me hizo seguir junto a uds. hasta hoy.
Han pasado tantas cosas en tan poco tiempo, ha crecido el amor en tan poco tiempo... que ya no somos tan solo amigos, sino, familia. Tú, el tío y tus cuatro retoños... con los que poco a poco he desarrollado una relación basada en la confianza y comprensión, son parte de mi familia.
Ahora, que han pasado las horas y puedo procesar todo lo vivido, da vueltas en mí todo lo sucedido... las horas que pasamos anoche junto a tí y el tío, y la llamada de esta mañana. No sabes lo difícil que ha sido y la responsabilidad que sentí al comunicarle a Javier y Felipe que su padre ya había partido... Sin duda, las palabras más frías que podría haber dicho, pero con la mayor calidez nunca antes sentida.
Mi respuesta a aquello es que creo que, con todo lo que ha pasado en nuestras vidas desde que nos conocemos, era el minuto de enfrentar junto a tus hijos mayores una nueva etapa, transmitiendo lo que ya les había dicho... desde ayer y hasta el fin de mi paso por esta tierra, mi apoyo y permanencia será incondicional... dispuesto siempre no a aconsejar o decir las palabras adecuadas, sino, a estar, a amar y entregar desde mi silencio hasta mis conocimientos para el camino nuevo que deben recorrer.
Javi: hoy he recordado las palabras que una vez utilizaste para definirte. "frío"... ¿y sabes que? A veces esas palabras o características son defensas que utilizamos para enfrentar a otros.... Hoy he visto a la persona más cálida y expresiva que nunca imaginé. Por la mañana te dije... no es necesario que seas fuerte... no lo es ahora... pues en estos momentos cuentan con amigos y familia para apoyarte a tí y tu familia... fuerte tendrás que ser el resto de tu vida. Cada día un poco más fuerte que antes, pero la fuerza está lejos de compararle con la sensibilidad, con expresar lo que sientes, con el apoyo que has demostrado a tu madre y hermanos... con la sinceridad de un abrazo y de una lágrima, que te hacen más hombre, que te entrega firmeza y entereza, que no serán estables, y para cuando flaqueen, sabrás que podrás compartir en un desahogo junto a mi.
Pipe: No me ha quedado otra alternativa que aceptarte como el ahijado de mi mami... y pese a esa competencia y lucha ficticia, sabemos ambos que contamos mutuamente con el apoyo. Me sorprende tu entereza, tu tranquilidad y firmeza, pero me inquieta que la negación o sensación de que todo es irreal propicien un golpe más duro. Confío en que Dios ha elegido para tí las herramientas adecuadas para aceptar la partida de tu padre, y por consiguiente, el asumir poco a poco nuevas responsabilidades. A lo mejor hoy no has sentido el golpe, pero si aquello llegase a ocurrir el día de mañana, no solo encontrarás a tu madrina, sino, a tu hermanastrodrino mayor... para confesar tus miedos, tus alegrias y sobre todo, cada paso que des.
Naty: Te has caracterizado por manejarlo y saberlo todo... como tu padre. Y siento que hoy eres la que más siente y vive tal cual sus emociones, tu penita, tu dolor. Que nadie te reprima, porque lejos lo mejor es poder expresar todo aquello que sentimos, pues nos liberamos, nos desahogamos permitiendonos seguir avanzando. Como ya te dije antes, todo esto ha hecho que pases imperceptiblemente de la infancia a la adolescencia con responsabilidades de una mujer adulta. Y lo has hecho bien, pero que no se te olvide que por sobre todo, eres quien eres. Permitete a tí misma seguir siendo niña, seguir jugando, seguir llorando... permitete crecer lentamente.
Shofi: Cada vez que te veo y miro tus ojos encuentro el verdadero sentido de la vida, de la inocencias y de la pureza... esa que todos vamos perdiendo conforme pasan los días. Tu papito que te decía hermosa ya no está fisicamente, pero claramente en tí ya algo dejo... y siempre estará en tu vida, aunque quizá cuando más grande no lo recuerdes... tu vida se ha formado en estos tus dos primeros años en esta tierra gracias a él. Y su legado ya ha quedado inscrito en tu madre y hermanos, quienes guiarán tu camino para convertirte en la mujer que tu padre hubiese querido.
Tía Linet: No se si lo que sientes ahora lo puedas explicar. me imagino que es una mexcla de dolor, tristeza, alivio y angustia... angustia por lo que ahora deberás enfrentar. Sin duda, un camino difícil... triste en un comienzo... pero con la confianza de que Dios ha elegido esto que ha sucedido para enseñarnos a vivir nuevamente. Vivir junto a tus hijos una nueva forma de hacer familia, en la que muchas veces sentirás que estás equivocada o que estás desbordada. Sólo puedo decirte que no solo cuentas con tus amigos más mayores, sino, con tu psicólogo... tu callito.
Tio Mario: Ahora que haz iniciado el camino hacia la vida eterna... ahora que gritas el Gloria de Yabé junto a Dios, solo me resta desearte que encuentres la paz, la conformidad y que sepas comunicarle tu amor a los tuyos día a día, para que puedan elegir el camino más correcto, ese que lleva a la felicidad... Tío Mario, muchas gracias por este milagro de amor tan infinito...